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El Mirador de las Canchas y el Real Sanatorio del Guadarrama (2ª parte)

EL REAL SANATORIO DEL GUADARRAMA: LA OBRA DEL DR. EDUARDO GÓMEZ GEREDA

INTRODUCCIÓN

A mediados del siglo XIX, la tuberculosis -conocida como tisis o consunción- hacía estragos. Datos de 1815 establecían que la enfermedad era tan frecuente que exterminaba prematuramente a alrededor de la cuarta parte de los habitantes de Europa. La Revolución industrial, trajo consigo el aumento de la tuberculosis debido ala masificación y el desplazamiento intensivo de campesinos a las ciudades en busca de trabajo.
La pobreza, las malas condiciones de salubridad en las viviendas (sin agua corriente), el hacinamiento en los domicilios, una mala alimentación debido a los bajos ingresos salariales, y la falta de higiene fueron otras causas que hicieron posible una situación tan dramática como la vivida a finales del siglo XIX y principios del XX en Europa y Estados Unidos.

EL CONTEXTO HISTÓRICO EN ESPAÑA Y EN EUROPA (1909-1917)
La Semana Trágica de Barcelona (1909): Barcelona, corazón en aquella época de la industrialización española, había vivido desde principios de siglo un gran auge de las movilizaciones obreras, que había culminado en 1907 con la creación de Solidaridad Obrera. Sin embargo, fue la guerra de Marruecos la que determinó el estallido de la Semana Trágica. Los ataques de los habitantes del Rif contra los trabajadores españoles de una compañía minera llevó a la movilización de reservistas. Las protestas obreras pronto aparecieron en Barcelona y Madrid.
En 1914 estalla la Primera Guerra Mundial en la que España se mantiene neutral. En Rusia, la Revolución de febrero de 1917 había derribado la autocracia zarista, y los bolcheviques habían alcanzado el poder. 

EL REAL SANATORIO DEL GUADARRAMA
El Real Sanatorio del Guadarrama, enclavado en el monte llamado del Pinar de la Barranca de la Sierra del Guadarrama, en el término municipal y propios del Ayuntamiento de Navacerrada, estaba conformado por un cuerpo central y dos alas de diferente largo con un total de longitud de ochenta metros, siendo la superficie edificada mil doscientos ochenta metros cuadrados. La edificación era de cuatro plantas, de las cuales la planta baja estaba destinada a cocinas, lavaderos, despensas, calefacción, capilla y servidumbre. 
La planta principal estaba ocupada por el comedor, salas de visitas, de música, de operaciones, despacho del director, oficinas, teléfonos y siete cuartos de enfermos. Las otras dos plantas estaban destinadas a cuartos de enfermos en número de setenta y cinco y los servicios necesarios para éstos: baños, inodoros, almacenes, roperos, etc.
La construcción era de mampostería en fachada y traviesas cercadas con mortero de cemento y arcos de ladrillo con el mismo mortero en huecos. La cubierta era de azotea sobre cámara de aire y los paramentos exteriores revocados con un enfoscado de cemento. 
La escalera era a la catalana, de rasilla con peldaños de mármol. Los pisos estaban todos pavimentados en linóleum, la carpintería era doble en todos los huecos de luz, siéndolo también la tabiquería que separaba unos de otros los cuartos de los enfermos, que llevaban dobles puertas; en las habitaciones de los enfermos había agua fría y caliente, calefacción, teléfono para dentro y fuera del edificio y aprovechando parte de los dobles tabiques, llevaba empotrados armarios con el fin de que la limpieza e higiene “no dejase nada en absoluto que desear”.

Separado este cuerpo de edificio había otro destinado a garaje, que ocupaba una superficie de unos doscientos cuarenta metros cuadrados. La edificación era de muros de mampostería cubiertos de teja corriente sobre armadura de madera y de talla interiores corrientes en esta clase de construcciones. Estaba construido en una sola planta.

Ambos edificios estaban construidos sobre parte de los dos mil seiscientos ochenta y siete metros que se concedieron para la edificación. Y delante del mayor, o Sanatorio propiamente dicho y a su izquierda, se hizo una explanación de diez mil  metros cuadrados en tierras de las destinadas a caminos de acceso y jardines.
EL AUTOR DEL PROYECTO ARQUITECTÓNICO
El arquitecto del proyecto del  Real Sanatorio del Guadarrama fue D. Alfredo Echegaray y Romea, autor entre otras obras en Madrid, de la ampliación del colegio Divina Pastora en 1917 y de los torreones añadidos según proyecto de 1813 a las Casas Salabert en la Plaza de la Independencia de Madrid
EL SANATORIO FUENTE DE INSPIRACIÓN LITERARIA Y ESPACIO DE REPOSO
El Real Sanatorio de Guadarrama, acogió a numerosos enfermos, tanto ilustres como anónimos. Destacaremos al paciente y posteriormente Premio Nobel de Literatura, Camilo José Cela, que ingreso en el hospital en 1931 y que escribiría su obra “Pabellón de Reposo” inspirada en sus vivencias en este centro.

El poeta Antonio Machado no estuvo ingresado, pero reflejo como nadie la atmosfera del Real Sanatorio del Guadarrama y por extensión de todos los hospitales de su género en el poema “Flor de Verbasco”.
El poeta Antonio Machado no estuvo ingresado, pero reflejo como nadie la atmosfera del Real Sanatorio del Guadarrama y por extensión de todos los hospitales de su género en el poema “Flor de Verbasco”.

Otro escritor que estuvo ingresado hasta su muerte en 1936, fue el joven poeta peruano Carlos Oquendo de Amat, cuyos restos permanecen sepultados en el Cementerio de Navacerrada.


EL CREADOR E IMPULSOR DEL REAL SANATORIO DEL GUADARRAMA: EL DR. EDUARDO GÓMEZ GEREDA.
En la primera mitad del siglo XX no había un tratamiento eficaz para los portadores del bacilo de Koch (agente causante de la tuberculosis), y el único remedio para intentar poner freno a la enfermedad y evitar la muerte era que el paciente habitara en zonas alejadas de la gran ciudad, de aire limpio, donde se pudiese disponer de muchas horas de sol y de una buena alimentación.
El laringólogo Eduardo Gómez Gereda (1881-1918) fue el artífice del proyecto de creación del Real Sanatorio del Guadarrama. Conocedor de los hospitales que para tuberculosos se habían construido en países como Alemania o Suiza, fue el propulsor de la construcción y puesta en funcionamiento de un sanatorio de iguales características en la Sierra del Guadarrama, en Madrid, que sería referencia en todo el continente.
Eduardo Gómez Gereda podríamos decir que era un “hombre del Renacimiento”. A sus tareas como doctor en medicina, especialista en laringología, habría que unir un sinfín de trabajos y actividades que realizó en su corta pero fructífera vida: periodista, caricaturista, escultor, escritor de obras de teatro, organizador de congresos y hasta experto financiero y contable, según se deduce de sus logros para llevar a buen puerto la construcción del Real Sanatorio del Guadarrama.
El Dr. Gereda fundó y dirigió la clínica de la Virgen de la Paloma, era corresponsal de la Real de Medicina, profesor del dispensario antituberculoso de Victoria Eugenia, de la Societé Française d´Otorinolaringología, secretario de diversos Congresos y condecorado por varias cruces y menciones en Francia y Bélgica.
La idea de un sanatorio para tuberculosos empezó a formarse en Gereda en 1911, pero fue en el II Congreso Español Internacional de la Tuberculosis celebrado en San Sebastián en septiembre de 1912, donde presentó el proyecto con la memoria y maqueta del Real Sanatorio del Guadarrama. El 8 de agosto de 1814 se puso la primera piedra y el 23 de febrero de 1917 fue inaugurado por el Rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia.

Trabajó durante años de manera denodada para sacar adelante el proyecto y superar todas las barreras burocráticas, económicas y de carácter técnico que le fueron surgiendo, llegando a poner a disposición del hospital todo su patrimonio familiar y personal.

El Dr. Eduardo Gómez Gereda que con tanto esfuerzo y entusiasmo puso en funcionamiento el Real Sanatorio del Guadarrama, solo pudo ser su Director Gerente hasta el 11 de julio de 1918, fecha fatal en que murió tras estar varios días hospitalizado debido a un accidente que sufrió en la moto sidecar en que viajaba desde el hospital a Madrid.
El descubrimiento, a finales de los años 40, de fármacos eficaces para el tratamiento de la tuberculosis (antibióticos), supuso el declive de este tipo de sanatorios en toda Europa, pasando a convertirse en algunos casos en hospitales generalistas y en otros remodelándose para prestar servicios como hoteles, cárceles o centros deportivos.
En el caso del Real Sanatorio de Guadarrama, con fecha 24 de marzo de 1942, Auxilio Social compró a la a la “Sociedad Explotadora del Real Sanatorio de Guadarrama, S.A” el inmueble y la concesión del sanatorio, que estuvoactivo hasta finales de los año 40.
Posteriormente los edificios dejaron de estar operativos y abandonados a su suerte. De manera anecdótica señalar que en el año 1971, en sus instalaciones se rodaron algunas escenas de la película de terror española “La Noche de Walpurgis” protagonizada por Paul Naschy y con el paso del tiempo el Real Sanatorio del Guadarrama empezó a ser denominado popularmente el “Hospital de Walpurgis”.

El 18 de enero de 1995, la Comunidad de Madrid procedió a la voladura de los edificios existentes y al restablecimiento de la cubierta vegetal con el objetivo de recuperar el paisaje en el Poyal de las Vacas.

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1 respuesta

  1. Quiero dar las gracias al autor o autora de este excelente artículo que me ha permitido conocer algo que desde mi adolescencia quería descubrir, porque yo visité a menudo este sanatorio en ruinas ya durante la década de 1970, cuando estaba de vacaciones en la Residencia que el Banco Hispano Americano tenía para sus empleados y familias, a unos cientos de metros más abajo, hacia la carretera de subida al puerto de Navacerrada. Quisiera saber, si ello es posible, si existe en su poder más información que pueda y desee compartir sobre el Sanatorio -veo que existe o debe existir una 1ªparte del artículo-, fotos, etc. Así mismo estoy muy interesado en cualquier información que pueda haber sobre la Residencia antes mencionada y dada la calidad del texto que he leído y sus magníficos datos me atrevo a proporcionarle un correo de contacto. Muchas gracias. R.M.O. eleutheria061@gmail.com

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